
Óscar Figueroa se convirtió en el primer oro de Colombia en las olimpiadas de Río De Janeiro.
Se ha quedado con el Oro en halterofilia, en su categoría de 62 kilos se impuso al indonesio Eko Yuli Irawan con 6 kilos. En Londres ya había conseguido la medalla de plata. El deportista levantó 318 kilos totales, 142 en arrancada y 176 en dos tiempos.
Este deportista Colombiano es un ejemplo de superación y con ello nos demuestra que nunca se debe renunciar a los sueños y dejar a nuestro país bien alto.
Nacido en en Zaragoza en el nordeste de Antioquia, Figueroa fue víctima de los desplazamiento por parte de los paramilitares a finales de los ochenta. Comenzó a practicar el deporte de levantamiento de pesas por consejo de su profesor de física, cuando solo era un niño de 34 kilos. Después de años de formación y disciplina en la ciudad de Cali llega a los primeros juegos olímpicos de Atenas en el 2004 con 21 años y el recto de ser el campeón más joven de los juegos olímpicos de la historia.
Tras esta competición una lesión en la espalda lo obligó a retirarse del deporte y entra en el ejército de Colombia. El uniforme solo lo uso un año y hasta que en pocos meses su lesión lo amenazó con dejarlo cuadripléjico en el 2007 logró clasificarse para las olimpiadas de pekín, ser campeón del mundo, y volver a Colombia con la medalla de plata de Londres del 2012.
Ahora con 33 años figueroa nos vuelve sorprender y tras ser operado el pasado mes de Enero de una hernia lumbar, ha conseguido el 3 mental para Colombia y hacernos vibrar de alegría.
Dejando muy claro que deportes que están tan mal pagados y que cuentan con muy poco o casi nada de apoyos económicos por parte de los Gobiernos de Turno.
Oscar Figueroa es el décimo tercer medallista olímpico de la historia de Colombia, el cuarto en ganar una medalla de plata y el tercero en ganar la medalla de oro. Igualmente es el cuarto Colombiano en ganar una medalla en los juegos olímpicos y el único en lograr batir un récord olímpico.
Con este pequeño Reconocimiento he querido dar un reconocimiento a este gran deportista Colombiano que con su esfuerzo y amor al deporte nos ha demostrado que los Colombianos somos capaces de lograr lo que nos proponemos y que los que estamos trabajando fuera llevamos o tenemos la obligación de dejar el nombre de Nuestro país bien alto, esa etiqueta que tenemos todos ya es hora que vaya desapareciendo, porque gracias a los esfuerzos de muchos que siempre están esforzándose cada día y lograr nuestros sueños.
Solo me queda decir en alto. !Que viva Colombia¡¡¡ y que muchos nos unamos a este grito de amor y paz.
